Esta semana recibimos mucho material sobre distintas metodologías, algunas para mi muy olvidadas porque rendí metodología en mi facultad hace más de 20 años y desde entonces no había vuelto a ahondar en términos relacionados a las distintas ramas y enfoques.
Me sirvió mucho para analizar las distintas situaciones en mi vida en las que he sido no sólo profesora sino también estudiante.
Me dí cuenta de la importancia de adaptarse al tipo de aprendizaje de cada generación y de la gran variedad y riqueza de herramientas que nos ayudan a generar este espacio de construcción del conocimiento que nos propongamos en nuestros cursos.
Les comparto mi nube de palabras y les cuento que la elegí con esta forma porque al ser una manzana me hizo acordar a Nueva York, la ciudad a la que acompañé en dos oportunidades a alumnos del Magisterio en un intercambio. Sin duda, la experiencia más inolvidable de mi carrera docente y de la de mis alumnos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario